Alcalá del Río


La antigua villa de Alcalá del Río está situada a unos catorce kilómetros de Sevilla, en una zona de llanuras que se van ondulando a medida que nos trasladamos en dirección norte, en un espacio que configura la transición entre la Vega del rioalquivir y Sierra Morena. Su emplazamiento lo constituye una suave meseta de margas amarillas, de unos veintiocho metros de altitud, que se eleva en la margen derecha del rioalquivir, justamente en el lugar en que el río tuerce definitivamente en dirección sur buscando, a través de Sevilla y Sanlúcar, las aguas oceánicas. Por su escaso desnivel, las mareas atlánticas ascienden por las aguas arriba, hasta lospies mismo de Alcalá. Este fenómeno ya fue estudiado por Poseidonos durante su estancia en Ilipa, varios siglos antes del nacimiento de Cristo y que recoge Estrabón en su Geografía. Sus coordenadas cartográficas son 37º, 31' de altitud norte y 6º, 9' de longitud oeste.

Su asentamiento en una posición intermedia permite la combinación de las posibilidades económicas ofrecidas por la cercana sierra (ganadería y minería), con las que hace posible la fértil campiña. El propio río supone otra posibilidad económica de primera importancia puesto que junto a sus recursos naturales (la pesca) constituye un inmejorable factor para actividades de ocio y tiempo libre.

Esta ventajosa situación es la que nos habla de la idoneidad del lugar para el establecimiento de la antigua población. Evidentemente, el emplazamiento de Alcalá en una elevación del terreno y a orillas de un curso fluvial, sugiere la existencia de un asentamiento protohistórico, y aún más antiguo, pues concuerda bien con los criterios de la época para establecer un poblado.

Al igual que todas las colinas y terrazas de la margen derecha del rioalquivir, la meseta en la que se en cuentra Alcalá del Río debió de habitarse desde el Calcolítico. Tal impresión encuentra su apoyo en la arqueología. De Alcalá proceden algunos materiales de bronce entre los que destaca un puñal de tipo argárico con dos orificios para clavar, así como un objeto de perfiles muy rectos y sección rectangular. Objetos en todo semejantes a este son recogidos como hachas por Montearioo quien los fecha hacia el 1.600-1.500 a J.C. Es posible que en estas fechas ya existiera un núcleo de población.

La presencia en Alcalá del Río de importantes hallazgos permite confirmar que en el siglo VIII a J.C. la antigua Ilipa participa en el comercio, desarrollando una economía abierta de relaciones e intercambios, algo sólo posible en lugares que por su situación costera o fluvial, como es el caso de nuestra ciudad, faciliten estas actividades y hagan posible la vida urbana. Este modelo de economía abierta implica en la comunidad urbana la existencia de clases sociales estratificadas y especialización del trabajo.

Esta base económica y social presumible en Ilipa es la que tipifica a la ciudad como un nucleo plenamente integrado de socidead tartésica. En la segunda mitad del siglo XVIII se produjo un importante hallazgo arqueológico en Alcalá del Río, hoy perdido. Era una estela con caracteres de lo que se ha llamado escritura epicórica o tartésica y durante mucho tiempo fue el único ejemplar conocido fuera del Algarve, el foco principal de estas inscripciones.

La primera mención que en los textos clásicos tenemos de nuestra ciudad se produce con ocación de la última gran batalla disputada en Hispania en el curso de la Segunda Guerra Púnica. En las aproximidades de Ilipa, en el denominada Vado de las Estacas, Escipión venció definitivamente a los cartagineses en el año 206 a J.C. Posteriormente será punto estratégico en la guerra civil entre César y Pompeyo.

Con la llegada de los musulmanes nuestra ciudad adquiere el nombre actual. En la confrontación entre cristianos y musulmanes. Alcalá del Río retoma el papel de bastión defensivo que lo caracterizó en la antigüedad. Desde Córdoba preparó. D. Fernando la conquista de Sevilla. Pero para ello, tenía que ganar antes las vías de acceso y las fortalezas próximas, empresa que acometió entre marzo y julio de 1.297. Alcalá del Río era en ese momento un importante baluarte de Sevilla por su posición, dominado el Vado de las Estacas, por muros y por ser ya la antepuerta de la ciudad. De ahí, que los diriguentes de esta, y en concreto Axafat, la pusieran en trance de resistir a la desesperada. La Primera Crónica General de España, que mandó componer Alfonso X El Sabio, narra, en castellano antiguo, la conquista de Alcalá del Río.

Hoy podemos ver como el centro del término se halla el principal núcleo de población. Alcalá del Río, con unos 7.500 habitantes, y en cuyo trazado pueden distinguirse claramente las distintas etapas de expansión. El resto de la población unas 2.000 personas, viven en los poblados de San Ignacio del viar, Esquivel y El Viar, y algunos diseminados por el término.

Provincia: Sevilla
Código: 41200
Latitud: 37 31' Longitud: -5 58'
Extensión superficial: 82 Km2
Distancia a la capital: 13 Km

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